MANEL CASANOVA

A Manel Casanova, de 47 años, le diagnosticaron Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) hace cuatro años. Había hecho testamento vital acogiéndose a la Ley de Autonomía del Paciente que permite al enfermo rechazar de forma consciente un tratamiento. Manel quería decidir cuándo morir. Se lo contó a Informe Semanal.

Carta de despedida

Ya no puedo escribiros un mensaje a cada uno y emocionalmente me sería muy complicado, por eso espero entendáis esta despedida en común.

Aunque ya no tengo un cuerpo elegante, aún me queda la elegancia de mis actos.

Voy a hacer un deseo muy claro que en estos cuatro años de terrible enfermedad siempre ha estado presente: ser yo quien ponga límite a mi estado y no alargar indefinidamente mi sufrimiento.

La expectativa a muy corto plazo es, todavía, aún más terrible y ya no me parecería justo para Ana, tenerle que exigirle tanto a cambio de nada. La entrega, dedicación y cariño con la que se ha volcado en este tiempo ha superado con mucho lo que yo me podría llegar a merecer.

Me llevo el orgullo de haberos conocido y el recuerdo maravillosos de los momentos que hayamos disfrutado juntos.

Dejo el legado de este ser impresionante que es mi hijo Arnau. No tengo miedo al viaje. Siento una rabia infinita por tener que perderme verlo crecer y haber disfrutado tan poco de lo mejor que he hecho en mi vida.

Cada vez que la enfermedad me deprimía, pensaba en los padres con los hijos enfermos y al ver a Arnau, tan guapo y tan sano, hasta me alegraba de haber recibido yo el daño.

Sólo os pido el favor que cada vez que tengáis ocasión, le recordéis lo mucho que le he querido y lo orgulloso que estaba de él. Si veis que se va pareciendo a mi reprimidle y llamadle la atención.

No estéis tristes. Brindad a mi salud y celebrad haberme conocido.

Me voy a PEGASUS RA 21h54m30.13s de +30º13´44.65´´ que es la estrella que me regalaron.

ADÈU…… O HASTA LUEGO, QUE DE ÉSTA NO SE LIBRA NADIE.

Os quiero.

Manel