COMUNICADOS

Zaragoza, a 29 de julio de 2013

 

CUIDADOS PALIATIVOS Y MUERTE DIGNA:

La Asociación Derecho a Morir Dignamente de Aragón (DMDA) manifiesta su inquietud y queja por la convocatoria realizada por el Departamento de Sanidad, Bienestar Social y Familia del Gobierno de Aragón para cubrir plazas de los Equipos de Soporte de Atención Domiciliaria (ESAD)  sin exigir una formación específica y previa para desempeñar este trabajo. La función esencial de los ESAD son los cuidados paliativos cuya misión es aliviar el sufrimiento y ayudar a mantener la dignidad de la persona como ser humano hasta el momento final de su vida.  La enfermedad y la muerte son un elemento integral de la propia vida, la respuesta aportada a las necesidades de las personas ante una enfermedad avanzada y sin posibilidades de curación, o ante la agonía, es un indicador del grado de madurez de una sociedad.

A los actuales médicos y enfermeras que desempeñan esta función se les requirió una formación previa, impartida en Madrid en 1999 y 2000; posteriormente, en Aragón se han impartido cursos de formación.  Como afirman los propios afectados para este trabajo se necesita una vocación dentro de la vocación que se tiene de ser médicos o enfermeras. ¿Cómo ejercerán su labor los nuevos profesionales sin formación específica?

Habida cuenta que la ley de muerte digna de Aragón fue aprobada en 2011 con el voto en contra del Partido Popular, DMDA intuye cierto interés de la consejería de sanidad del gobierno de Aragón en desmontar dicha ley cuyo nombre completo lo dice todo "de derechos y garantías de la dignidad de las personas en el proceso de morir y de la muerte"; entendemos que no va a haber derecho a una muerte digna sin una sanidad pública digna.

La labor de DMDA ha estado encaminada hasta ahora en que se  potencien los ESAD de todos los sectores sanitarios, que se impulsen los cuidados paliativos en los hospitales generales aragoneses y que se apliquen los cuidados paliativos por el servicio de Urgencias y Emergencias Sanitarias (061); así como, la imperiosa necesidad de que se imparta una asignatura en las facultades universitarias que prepare a los futuros profesionales para el proceso de morir y de la muerte.

Comunicado prensa