COMUNICADOS

Madrid, a 7 de marzo de 2012

EN RELACIÓN CON LA CAMPAÑA A FAVOR DE LA EUTANASIA DE LA ASOCIACIÓN DMD DE FRANCIA.

Desde la Asociación Federal DMD de España aplaudimos el golpe de efecto de nuestros compañeros franceses en su lucha por la libertad de decidir sobre la propia vida.

Nadie debería escandalizarse por un ingenioso montaje fotográfico que muestra a tres políticos en situaciones ficticias de enfermedad; lo que causa escándalo social es que esos personajes sigan considerándose con derecho a decidir sobre las vidas y el sufrimiento de los demás.

Verdadero escándalo sería contemplar las fotografías de los cientos de personas mantenidas en situaciones vitales absolutamente lamentables por políticos que imponen su voluntad y sus criterios morales a toda una sociedad que, al igual que la española, se manifiesta a favor de la eutanasia.

Sólo el candidato socialista, François Hollande, que se ha mostrado respetuoso con la voluntad de los ciudadanos, se ha librado de aparecer bajo un aspecto que en absoluto es asociable a una situación de agonía, como se ha trasmitido en algunos medios de comunicación, lamentablemente también en alguno público.

Como ciudadanos y contribuyentes tenemos derecho a preguntarnos si el próximo candidato socialista estará dispuesto a aparecer junto a Mariano Rajoy y a José Antonio Durán i Lleida en una campaña similar o, abandonando la postura de rechazo de la última legislatura, actuará como su colega francés defendiendo el derecho ciudadano a decidir sobre la propia vida.

La AFDMD reitera su agradecimiento y reconocimiento a los partidos de la izquierda minoritaria que han presentado reiteradas iniciativas en el parlamento español para despenalizar conductas que, lejos de ser delictivas, son benéficas con quienes rechazan vivir en un sufrimiento inaceptable y son respetuosas con la libertad personal que señala nuestra constitución como principio fundamental.

Invitamos a la ciudadanía a exigir de sus representantes políticos el respeto a su autonomía que proclaman las leyes y a mantener en el poder los principios que proclaman en la oposición.